3/2/07

VIAJE POR LA SOLEA

(publicado en CANDIL nº 26, marzo-abril 1986

(Mesa redonda en la Peña Flamenca de J aén)

coordina: Pedro Sánchez

Lo dejaron, claramente, sentado los organizadores. No se trataba de pontificar sobre la «Soleá». Ni siquiera se esperaban aportaciones específicas, fruto de puntuales investigaciones. Era, sencillamente, un grupo de aficionaos que por la vía de la experiencia personal se esforzaban por captar la esencia de la soleá, es decir, la razón de ser de lo jondo. Para ello, se partía de una premisa: el rigor en el conocimiento del cante no siempre viene dado por disquisiciones teóricas, por brillantes especulaciones, por análisis musicales, lingüísticos o literarios. Interesan para un cabal conocimiento de lo jondo, los modos intuitivos, esto es, la captación de la realidad en cuanto que deviene presente. Y no es esta una aportación original de los asistentes a la mesa redonda, sobre la soleá, en la Peña Flamenca de Jaén. Casi la totalidad de los trabajos monográficos actuales sobre lo jondo se han preocupado, junto a la construcción de amplias valoraciones, teorías o formulación de hipótesis de trabajo, por introducir relatos fenomenológicos del flamenco: historia de una gran noche flamenca junto a brillantes cantaores, dominados, en la intimidad de los cabales, por el duende, metidos hasta las entrañas en un «tarob» jondo.

Desde este punto de vista, el juicio de los aficionados, que no ha nacido de libros o de siempre subjetivas referencias, centra nuestro interés. Sería prolijo reflejar literalmente todas y cada una de las investigaciones que allí se vertieron. Bastará con que consignemos las conclusiones a las que se llegaron. Helas aquí.




RESPECTO AL ORIGEN

Hay muchas teorías sobre el origen, antigüedad y evolución de la soleá. Se considera este cante como columna vertebral del flamenco, por su sobriedad y belleza, y por ser el cante a compás por excelencia, además de por el amplio número de cantes que de ella se derivan.

Se habla de soleá de Triana, de Alcalá, de los Puertos, de Utrera, etc. Teniendo en cuenta que de los distintos tipos de soleá que han llegado hasta nuestros días - según nuestro criterio- la menos contaminada es la de Triana, y que la intérprete más antigua que se conoce cantando soleares -La Andonda- era de Triana, nos inclinamos por decir que el origen de este cante está en Triana, irradiado posteriormente a otras zonas cantaoras como Alcalá, los Puertos, etc., etc.

Existen, a nuestro juicio, tres zonas cantaoras donde la soleá es un cante popular, un cante enraizado, como son, la mencionada Triana, los Puertos y Alcalá, aunque auténticamente pura, auténticamente originaria, sólo es la primera.

Con alguna frecuencia, se dice que posiblemente, la soleá de Alcalá sea anterior a la de Triana, por ser más simple, puesto que en arte, lo simple suele ser lo primero. Examinando la historia de cualquier manifestación artística, observamos que existen ciclos; románico, gótico, renacimiento, barroco, etc. Lo simple suele identificarse con lo que es primero en el tiempo, pero no necesariamente. Esta teoría quiebra en el flamenco.

Antonio Mairena y Ricardo Molina, en «Mundo y formas del cante flamenco», analizan los diversos tipos de soleá que actualmente se cantan, excepto la soleá de los Puertos; esto no concuerda con nuestro criterio, puesto que esta soleá tiene su personalidad original.

Antonio Mairena y Ricardo Molina, clasifican las Soleares en tres variedades locales: Triana, Alcalá y Utrera, cosa que no compartimos, puesto que la soleá de Utrera es más joven, ya que «La Serneta» fue la que le dio entidad e importancia.

Resumiendo, nuestro criterio ya ha quedado expuesto anteriormente; el origen de la soleá, la soleá primitiva, es de Triana; el resto son creaciones personales, es decir , que aunque todas se cantan con el mismo compás, cambian o son diferentes, según el estilo, la voz y las facultades del que las interpreta.

SOLEA DE TRIANA

Como ya hemos apuntado, el núcleo más viejo que conocemos de los cantes por soleá, es Triana; y siguiendo este orden cronológico, empecemos por analizarla.

De este Grupo de soleá trianera, las más importantes son las de la Andonda, de la que desgraciadamente, no nos han quedado grabaciones; si acaso, algunas letras.

La soleá grande de Triana, tiene una gran belleza y mucho poder, siendo de difícil ejecución:

Pasé por Triana un día...

Aunque las letras no definen el cante, puesto que una misma letra puede entrar por Alcalá, como por Triana, no cabe duda de que el entorno social influye en la creación popular de las letras. Sabemos que Sevilla era el puerto del Sur donde recalaban correos de las Indias; Sevilla era un emporio de riqueza. En esto, basamos el hecho de que esta soleá sea más alegre -literalmente-, menos trascedente y más antigua, porque alrededor de ese movimiento económico vivían muchos artistas.

Lo que más distingue a esta soleá de las demás, es que se comienza por Triana y se remata igual, circunstancias que no suele ocurrir con otras.

Luego existen en Triana otras soleares importantes, entre las que sobresale la apolá, su denominación no está muy clara, se cree que se cantaban como remate de el polo. De este tipo de soleá hay que destacar la del Tenazas, «Correo de Vélez», es una soleá de tres versos que Diego Bermudes alargó convirtiéndola en cuatro, engrandeciéndola. Es un cante de muy difícil interpretación, porque la salida es muy alta y, progresivamente, van bajando los tonos, cosa que nosotros entendemos es bastante más difícil que cuando se empieza por un tono suave para rematar arriba, puesto que el cantaor llega con la voz caliente.

SOLEA DE ALCALA

Esta soleá, como su propia denominación indica, se localiza en Alcalá de Guadaira, ¡pero no solamente ahí!, comprende una zona de demarcación que va desde Dos Hermanas hasta las cercanías de Utrera y Lebrija. La diferencia más notable que encontramos en este tipo de soleá, es que sus letras son más filosóficas y más sentenciosas que las demás, y sobre todo, por la simpleza de su realización.

Nosotros ponemos en duda el que esta se dé a conocer por el nombre del pueblo donde se localiza, toda vez que sólo se ha cantado en el seno de una familia, como es la de Joaquín el de la Paula, su hermano Agustín Fernández, el hijo de éste, Juan Talega, así como Manolito María, por lo tanto, no se conocen intérpretes anteriores a estos, por lo que se deduce, que era una forma personal o familiar de cantar la soleá.

La versión más pura que conocemos es la primera que hacía Juan Talega:

A quien le contaré yo
lo que a mí me está pasando,
se lo contaré a la tierra
cuando me estén enterrando.


Si analizamos la discografía de este cantaor, -al menos la que nosotros conocemos-, observamos que comienza por Alcalá, para posteriormente seguir por Triana.

Aunque Ricardo Molina y Antonio Mairena dicen que: «A diferencia de Triana, Alcalá ha mantenido sus cantes puros...». Nosotros pensamos que esta afirmación está basada en el hecho de que han sido interpretados dentro de una misma familia. Puras son las formas interpretativas de Joaquín el de la Paula. No olvidemos por otro lado la proximidad geográfica de Alcalá con Triana y el hecho de que Joaquín el de la Paula se desplazara con bastante frecuencia a Triana.

SOLEA DE LOS PUERTOS

El cante por soleá sólo tiene un compás, se puede realizar por Triana, los Puertos, etc. , pero lógicamente entre un cantaor y otro han de existir ciertas diferencias, ciertos matices.

Esta soleá es bastante parecida a la de Alcalá, sólo que mantiene el aire de Cádiz. Donde más parecido encontramos es en la primera soleá que se canta y la diferencia más notable, con respecto a la de Alcalá, está en el remate.

No se conocen los motivos de su nomenclatura, pero es de suponer que el nombre le viene de El Puerto de Santa María, San Fernando y Puerto Real, ya que es un cante que se localiza en esa zona.

OTRAS SOLEARES

Es difícil buscar la ortodoxia en el cante flamenco, así como matizar si esto o aquello es puro, puesto que los cantaores iban de un lugar a otro y siempre asimilaban algo de las zonas que frecuentaban.

De este grupo restante de soleares, las que más nos llaman la atención son las de Utrera-Lebrija. Destacando la gran personalidad que les improntó Mercedes la Serneta. Hay igualmente que destacar las interpretaciones creativas que en este cante y en esta zona, también realizó Juaniquí.

Abundando en los personalismos y penetrando en Cádiz, los estilos de soleares allí interpretados, llevan la impronta de un gran pilar de nuestro arte: Enrique el Mellizo; sin olvidar desde luego, la personalidad creativa de Paquirri. Pero sin lugar a dudas, es el primero el que marca la pauta en este estilo, ya que la versión única que se conoce de Paquirri, es la realizada por el Tenazas de Morón, tras su presentación en el concurso del 22 en Granada y, posteriormente, grabada también por Pepe el de la Matrona.

En la llamada soleá de Córdoba ocurre igual, no podemos hablar de una soleá autóctona de la provincia cordobesa, puesto que no deja de ser una soleá de Triana, o mejor dicho de Ramón «El Ollero», un cante que personalizó Onofre.

En cuanto a la soleá de Jerez ocurre otro tanto, son las soleares que cantaba Frijones y más tarde José Illanda.

Por último analicemos lo que nosotros llamaríamos SOLEA DE TOMAS PAVON. Aunque hemos eludido el hablar de intérpretes, aquí no tenemos más remedio que detenernos. Tomás Pavón, a nuestro entender, le dio al cante por soleá una nueva dimensión. El cante, que duda cabe, es comunicación y esta debe ser transmitida sin excesivos preámbulos. Este cantaor, quizás basado en sus portentosas facultades y en la «manía» que tenía de ligar los cantes, hacía un tipo de soleá de una belleza inconmensurable, alargando los tercios, o mejor dicho, ligándolos. Aunque hay quien piensa que alargar un cante no es mejorarlo, nosotros en este caso opinamos que sí.

Por este motivo nosotros diríamos que en el cante por soleá hay que hablar de antes y después de Tomás Pavón.

5 comentarios:

Chamberí-JaiAlai dijo...

LA SOLEA ES DE CADIZ DEL BARRIO DE SANTA MARIA NO DE TRIANA ALELAO

Anónimo dijo...

De Cadiz del barrio Santa Maria no?
No tienes ni idea asi que habla con propiedad como hablan los hombres. Documentate analfabeto inepto

Anónimo dijo...

un mojon pa ti chufla

Anónimo dijo...

en mi poco conocimiento, he leido que la solea proviene de los alfareros de triana, creo incluso que Mairena habla de ello en uno de sus libros...pero solo es una opinion, no quiero desvalorizar a nadie, solo aportar, el flamenco es eso, estudio y aportes...

Anónimo dijo...

Habiendo unos 100 estilos de Soleares aprox. como podeis decir si es de un sitio o de otro? la solea de Cádiz será de Cádiz, la soleá de Triana será de Triana...